Conocí a una profesora de yoga en Tinder y lo que pasó en su departamento me voló la cabeza
Llevo un buen rato en Tinder, no lo voy a negar. He tenido citas buenas, malas y algunas que prefiero olvidar. Pero lo que me pasó con Valentina fue diferente a todo lo que viví antes en esa aplicación, y necesito contarlo porque todavía me cuesta creer que fue real. Tengo 30 años, trabajo en ventas para una empresa de tecnología, vivo solo en un departamento céntrico y no me considero ni el más guapo ni el más feo. Soy conversador, me gusta hacer reír a la gente y tengo buena labia, eso sí lo…