La clienta que me pedia delivey hasta que un dia me pidió algo mas
Todo empezó hace como cuatro meses. Me asignaron un delivery a un edificio residencial de los bonitos, de esos con lobby de mármol y portero con uniforme. Último piso, penthouse. La señora Lucía. Había pedido una caja de vinos y unos quesos franceses. Subí con las bolsas y me abrió la puerta una mujer que me dejó con la boca abierta. Tenía 48 años, eso lo supe después, pero se veía de menos. Alta, cabello castaño claro hasta los hombros, piel cuidada, ojos claros, y un cuerpo que no tenía nada…
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